Un informe privado, en base a datos oficiales, revela la “fragilidad creciente” de las cuentas públicas provinciales: los ingresos crecieron apenas 2,7% y el gasto primario 11,7% interanual en términos reales.
Las provincias argentinas enfrentan un escenario de fragilidad creciente y vulnerabilidad financiera por su endeudamiento en dólares, según surge de un informe elaborado por la Fundación Encuentro, en base a datos oficiales del Ministerio de Economía de la Nación. “Las provincias enfrentan un escenario de fragilidad creciente, marcado por la dependencia de la Nación, la rigidez del gasto, la desigualdad entre jurisdicciones y la vulnerabilidad financiera asociada al endeudamiento en dólares y a los vencimientos futuros” dicen los responsables del documento técnico y advierten que “al tercer trimestre de 2025, el consolidado de las provincias mantiene un resultado primario superavitario de 2% de los ingresos y un resultado financiero apenas positivo 0,2%: sin embargo, estos números esconden un deterioro significativo de los márgenes fiscales respecto de 2024 y configuran un escenario de equilibrio frágil, con escaso margen de maniobra ante cambios en el contexto económico”.
Además, los técnicos de la Fundación Encuentro, entidad autodefinida como una usina de conocimientos e información orientada a la renovación de los pactos sociales en la Argentina, describen que el principal factor detrás de este deterioro es el desalineamiento entre ingresos y gastos: mientras los ingresos totales crecieron apenas 2,7% interanual en términos reales, el gasto primario aumentó 11,7%, impulsado por una recomposición del gasto real tras años de contención” y plantean que “este crecimiento del gasto no estuvo acompañado por una mejora equivalente en los recursos, lo que presiona sobre la sostenibilidad fiscal provincial”.
El paper concluye que las provincias “no enfrentan una crisis fiscal inmediata, pero sí un escenario de fragilidad creciente, marcado por la dependencia de la Nación” y explica que “la estructura de ingresos sigue mostrando una alta dependencia de recursos de origen nacional, lo que limita la autonomía fiscal de las provincias porque dentro de los ingresos propios, predomina el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, mientras la distribución de transferencias, en especial las no automáticas, presenta una marcada heterogeneidad entre provincias, profundizando las desigualdades fiscales interprovinciales”.
Entre las principales dificultades que enfrentan las administraciones subnacionales, el documento destaca que “el gasto en personal, las transferencias corrientes y las prestaciones a la seguridad social concentran más del 80% del gasto primario, reduciendo la capacidad de ajuste frente a shocks negativos sin generar tensiones sociales o políticas” y que “el stock de deuda consolidada se mantiene en niveles históricamente bajos, equivalente a poco más del 30% de los ingresos totales, sin cambios relevantes respecto de 2024, pero el 80% de esa deuda está en moneda extranjera, lo que introduce una alta sensibilidad al tipo de cambio”.
Los números de Salta
El trabajo profesional de la Fundación Encuentro confirma que Salta, al igual que la mayoría de las provincias del norte argentino, depende en un 70% de las transferencias automáticas de la Administración Federal bajo mandato de Javier Milei y que, hasta el tercer trimestre del año último, se ubicó por debajo de la media en esas transferencias nacionales: con un total de $1.130.297, la provincia ocupa el puesto 15 entre las 24 jurisdicciones subnacionales.
Sin mostrar datos del cuarto trimestre, todavía bajo procesamiento estadístico en el Ministerio del Interior, y tras reunirse con el jefe de esa cartera, Diego Santilli, el gobernador Gustavo Sáenz valoró que su provincia fue de las más asistidas por la administración nacional.
Comparado con sus ingresos provinciales, el stock de la deuda salteña es relativamente bajo, en torno al 20%, con un 14% a pagar en moneda extranjera y un 6% en moneda nacional. Durante el presente año 2026, el gobernador Sáenz y el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, enfrentarán un par de vencimientos por poco más de 100 millones de dólares: 52 millones en junio y 50 millones en diciembre, y durante el próximo 2027 otros pagos por casi 100 millones de dólares.
Tiempo atrás, oportunamente, el propio Dib Ashur aseguró a la prensa que durante su gestión y la de Sáenz “la provincia está ordenada, tenemos equilibrio fiscal desde hace 6 años, bajamos la deuda de 640 millones a 460 millones de dólares, cancelamos el Fondo de Reparación Histórica y reprogramamos el Fondo del Bicentenario”.





