El proyecto busca modificar la Ley 6444 y adaptar el sistema tras la eliminación de las PASO. La oposición denuncia un retroceso institucional que favorece la acumulación de votos entre listas internas.
El escenario político salteño sumó un nuevo foco de tensión con el ingreso de un proyecto de ley impulsado por el oficialismo provincial para reformar el sistema electoral. La iniciativa, que propone cambios profundos en la Ley 6444 (Régimen Electoral) y leyes complementarias como la 8463 y la 6042, llega en un momento de sensibilidad política, con el calendario electoral de 2025 ya en el horizonte cercano.
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Según los fundamentos del proyecto, la reforma busca “actualizar” el sistema tras la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Sin embargo, para los sectores de la oposición, la letra chica del articulado esconde el retorno encubierto de la controvertida Ley de Lemas, un sistema que permite que los votos de distintas listas se sumen a una estructura mayor.
Los puntos clave de la reforma
El proyecto introduce modificaciones que alteran la forma en que se cuentan los votos y se asignan las bancas en la provincia. Estos son los ejes principales:
- Suma de votos en Frentes y Alianzas: Los artículos 2 y 3 establecen que, para las categorías de Gobernador, Vicegobernador y Senadores, se acumularán los sufragios de todas las listas que se integran en un mismo frente. Resultará elegirá la fórmula o el candidato que sea el más votado dentro del frente más votado.
- Reparto de bancas en Diputados: El artículo 5 mantiene el piso electoral del 5% del padrón para participar en la asignación de cargos. Una vez superado este filtro, las bancas se distribuyen mediante el sistema de cocientes entre frentes. Si un frente gana varios escaños, estos se reparten internamente entre sus listas en proporción a los votos obtenidos.
- Sistema de Adhesión: Se permite que las listas que no presenten candidatos en ciertas categorías puedan “adherirse” a los candidatos de otra lista del mismo partido o frente, previa confirmación expresa.
- Convocatoria anticipada: El artículo 7 establece que el Poder Ejecutivo deberá convocar a elecciones con una antelación mínima de cuatro meses.
- Requisitos para partidos: Se endurecen levemente las condiciones para el reconocimiento de partidos políticos, exigiendo una afiliación no inferior al 4 por mil del total del padrón electoral.
¿Gobernabilidad o “trampa” electoral?
Desde el oficialismo, la defensa del proyecto se basa en la necesidad de “ordenar la competencia” y evitar la dispersión del voto tras la caída de las PASO. Argumentan que este mecanismo permite que las diferencias internas se diriman directamente en la elección general, fortaleciendo la legitimidad de los elegidos sin incurrir en los costos de una doble instancia electoral.
“El mecanismo se apoya en una lógica conocida: la suma de votos obtenidos por partidos que integran un frente, permitiendo que el electorado defina cuál de las propuestas internas tiene más respaldo”, reza el texto de los fundamentos.
Por el contrario, la oposición ya ha manifestado su rechazo, alertando que este sistema puede confundir al electorado: un ciudadano podría votar a un candidato específico y terminar ayudando a ganar a otro candidato del mismo frente con el que no coincide. Los críticos advierten que esta reforma, aplicada a poco tiempo de las elecciones, altera las reglas del juego y beneficia a las estructuras con mayor capacidad de financiamiento y despliegue de múltiples listas.
Impacto en los municipios
La reforma no se limita a las categorías provinciales. El artículo 6 aclara que la elección de Intendentes seguirá el mismo sistema previsto para la gobernación, lo que implica que en los municipios también se aplicará la suma de votos por frente, un cambio que podría reconfigurar los liderazgos locales en toda la provincia de Salta.
Con este proyecto sobre la mesa, la Legislatura provincial se encamina a un debate de alto voltaje donde se discutirá, ni más ni menos, que la transparencia y la representatividad del voto salteño para los próximos años.





