El politólogo Franco Galeano aseguró que la reforma electoral impulsada por el oficialismo salteño no responde a una demanda social, sino a una necesidad de la “maquinaria política” para retener el poder, de cara al proceso electoral del próximo año.
El politólogo y consultor de datos e IA Franco Galeano lanzó una dura advertencia sobre el avance del oficialismo salteño hacia la implementación de la Ley de Lemas, también conocida como sistema de doble voto simultáneo. Según Galeano, esta reforma no responde a una demanda social, sino a una necesidad de la “maquinaria política” para retener el poder, de cara al proceso electoral del próximo año. “Está ampliamente documentado que uno elige a un candidato dentro de un sublema, pero ese voto termina sumando para otro espacio con el que quizás ni siquiera se coincida ideológicamente”, sentenció, calificando al sistema como una distorsión directa de la voluntad ciudadana.
Para el especialista, el mayor peligro reside en la eliminación de la alternancia democrática. Galeano citó los casos de Formosa, Santa Cruz y San Luis, donde la implementación de este sistema generó hegemonías de más de veinte años. “La democracia es un sistema donde los partidos pierden elecciones”, recordó citando al académico Adam Przeworski, y señaló que en Salta el panorama es preocupante: “La provincia es menos democrática que hace diez años; hay un claro deterioro de la institucionalidad y un avasallamiento sobre los poderes de control”.
Galeano también evidenció que la Legislatura se muestra dispuesta a avanzar sin abrir el debate público y señaló que la ley parece avanzar “tímidamente” y en silencio. “No escuché a ningún representante del oficialismo dar un debate público; los legisladores no la defienden porque saben que es indefendible”, afirmó. En este sentido, sostuvo que la reforma es una respuesta al temor del gobierno local ante el crecimiento de sectores como La Libertad Avanza, buscando blindar sus “mayorías absurdas” en las cámaras legislativas.
El profesional también puso el foco en la confusión que este sistema genera en el electorado. Explicó que, debido a las alianzas actuales en Salta, la Ley de Lemas produciría situaciones “incongruentes” donde un votante podría elegir a un candidato peronista y terminar favoreciendo a uno del PRO (o viceversa) por encontrarse dentro del mismo lema. “El ciudadano queda olvidado. Se oscurece el proceso de elección y se genera un sesgo a favor del oficialismo, dificultando que el votante comprenda realmente qué está apoyando con su sufragio”, subrayó.

Respecto a la fragmentación política, el analista describió un escenario donde los partidos nacionales en Salta han quedado “desdibujados”, funcionando como oficialistas en la provincia pero opositores a nivel nacional. Esta falta de claridad ideológica, sumada a una reforma electoral compleja, se aleja aún más a la dirigencia de los problemas reales de la comunidad. Para Galeano, el trasfondo es claro: una clase política que posee 60 de las 60 intendencias y casi la totalidad de las bancas no está dispuesta a ceder “ni una parte de la torta”.
Finalmente, el politólogo no descartó que este proceso desemboque en una judicialización, especialmente en lo que respeta a una eventual búsqueda de un tercer mandato por parte del gobernador Gustavo Sáenz. Aunque la Corte Suprema suele respetar la autonomía de las provincias para decidir sus sistemas electorales, Galeano recordó que existen precedentes recientes en Tucumán y San Juan donde la Justicia Nacional puso límites a las reelecciones indefinidas. “El silencio de muchos sectores es preocupante frente a una reforma que busca consolidar el poder en lugar de mejorar la representación”, concluyó.





