El oficialismo cerró filas en defensa de las arcas municipales y sepultó la iniciativa libertaria.
El Concejo Deliberante descartó definitivamente la propuesta impulsada por el bloque de La Libertad Avanza que buscaba congelar el valor de la Unidad Tributaria. Al aprobar el dictamen de mayoría que recomendaba el rechazo del proyecto, el oficialismo cerró filas en defensa de las arcas municipales y sepultó la iniciativa libertaria. Desde el ámbito legislativo local, se argumentó que la medida carecía de sustentabilidad financiera y que representaba un riesgo directo para la continuidad de la gestión en la capital.
La concejala oficialista Eliana Chuchuy lideró la postura del municipio, rechazando de forma tajante los argumentos de la oposición y negando que el congelamiento significara un beneficio real para los vecinos. La edila peronista contrapuso la propuesta con la compleja realidad financiera actual, asegurando que el Ejecutivo municipal ya realiza enormes esfuerzos operativos en un escenario severamente condicionado por el fuerte recorte de fondos dispuestos por el Gobierno nacional.
En medio del debate, Chuchuy salió al cruce de las críticas que acusaban al oficialismo de carecer de empatía social frente a la presión impositiva. “Ahora somos nosotros los que no tenemos gestos políticos con los ciudadanos de la ciudad, y no es cierto”, enfatizó la legisladora. Para respaldar sus dichos, recordó los reiterados reclamos que se vienen realizando desde el cuerpo deliberativo por la quita del fondo de transporte, el incentivo docente y otros recursos federales clave que dejaron de ingresar a Salta.
Asimismo, el concejal advirtió que la Municipalidad sostiene actualmente unos 40 frentes de obra pública financiados exclusivamente con fondos propios aportados por los contribuyentes capitalinos. Chuchuy detalló que esos recursos se vuelcan directamente a infraestructura vial, mejoras en los barrios y renovación de espacios públicos. Ante este panorama, no dudó en calificar la iniciativa de la oposición como un acto de “populismo libertario” y una propuesta “totalmente irresponsable” para el equilibrio fiscal de la ciudad.
Finalmente, el oficialismo ligó el planteo de La Libertad Avanza a una estrategia puramente discursiva que busca sembrar sospechas sobre la administración del intendente sin aportar soluciones viables. Desde el plano técnico, advirtieron que congelar el valor de la unidad de cuenta fiscal en un contexto económico tan complejo hubiera significado paralizar servicios esenciales y comprometer el plan de obras en marcha. Con el rechazo legislativo, el municipio ratificó la defensa de su recaudación como la única herramienta disponible para garantizar el funcionamiento de la capital.





