En el marco de la presentación de los lineamientos estratégicos para la provincia, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, defendió firmemente el desarrollo del plan “Salta 2050” como una política de Estado indispensable para trascender los turnos de gestión. El mandatario provincial vinculó el éxito de esta planificación a largo plazo con el inminente impacto del boom minero, subrayando la urgencia de asegurar la licencia social y garantizar que las inversiones se traduzcan en un crecimiento real y sostenible para los municipios que actualmente sufren la explotación de recursos. Según Sáenz, el diseño económico y social de este proyecto debe funcionar como un faro regulador para las administraciones venideras, impidiendo que se repitan las postergaciones históricas que afectarán a las localidades del interior.
Con un marcado tono de reclamo hacia la administración central, el gobernador expuso las profundas asimetrías energéticas y de infraestructura que padece el Norte Grande. Sáenz denunció una “falta total de consideración” por la escasez de gas que amenaza a las industrias y los hogares salteños, contrastando la abundancia del recurso en la Capital Federal con las restricciones estructurales de la región periférica. Ante el potencial riesgo de un faltante, el mandatario ratificó que se encuentra en intensas gestiones para revertir la situación y exigió la urgente finalización de las obras de reversión del gasoducto, recordando que la provincia abasteció al país durante décadas sin recibir a cambio las contraprestaciones correspondientes.
La crisis de la obra pública también ocupó un lugar central en la agenda del Ejecutivo provincial, que apuntó de forma directa contra los incumplimientos del Gobierno nacional. Sáenz detalló las preocupantes condiciones de corredores viales clave como la Ruta Nacional 9/34 —a la cual calificó como un “desastre” pese al cobro de pesos— y ratificó la decisión de la Provincia de intervenir con fondos propios para evitar la paralización de trabajos estratégicos, como el puente de Vaqueros, debido a deudas acumuladas desde septiembre del año pasado. Si bien el gobernador reconoció que el acompañamiento a la gobernabilidad nacional forma parte de un acuerdo político, se enfatizó que continuará reclamando con firmeza por el pago de los certificados adeudados.
Finalmente, al ser consultado sobre el escenario partidario, las reformas electorales y la situación judicial del Partido Justicialista local, Sáenz optó por tomar distancia de las especulaciones de cara al próximo año electoral y evitó pronunciarse sobre posibles alianzas con La Libertad Avanza. “No opino de otros partidos, solo son decisiones que se toman a nivel nacional”, sentenció.





