Nicolás Arce lamentó que la Cámara actúe como una “escribanía del Gobernador,” señalando que la imposición de la postura oficialista refleja a un espacio político que ignora el mensaje de los electores.
Después de jurar como diputado provincial por el departamento San Martín, Nicolás Arce lanzó duras críticas contra el oficialismo salteño tras la elección de autoridades de la Cámara de Diputados, calificando la primera sesión como una muestra de control absoluto. El representante de La Libertad Avanza (LLA) lamentó que la Cámara actúe como una “escribanía del Gobernador,” señalando que la imposición de la postura oficialista refleja a un espacio político que ignora el mensaje de los electores.
La principal queja del legislador se centró en la exclusión de su espacio de los puestos clave de la conducción. Arce criticó con extrema dureza la decisión de no permitir que el bloque libertario, a pesar de ser la primera minoría, accediera a ninguna de las vicepresidencias. Ante esto calificó lo sucedido como “muy notorio, muy evidente, grotesco y asqueroso” asegurando que el oficialismo mostró sus cartas desde el inicio y que el manejo político resulta perjudicial para el desarrollo democrático.
Esteban “Tuty” Amat Lacroix fue ratificado como presidente de la Cámara. También se designó al diputado Gastón Galíndez como vicepresidente primero, y a la diputada Soledad Farfán (UCR) como vicepresidenta segunda
Más allá de la designación de las autoridades, el diputado anticipó un mandato “durísimo” para la oposición. Arce advirtió que el oficialismo buscará “voltear” o impedir la presentación de cualquier proyecto destinado a mejorar la ciudadanía que provenga de su espacio. Ante este panorama, el legislador adelantó que su estrategia se enfocará en la comunicación directa con la gente y la viralización de sus iniciativas para generar la presión popular necesaria y forzar al gobierno a “abrir la cancha y abrir la mente”.
Otra de las críticas más severas se dirigió a la aprobación del Presupuesto, el cual se votó justo antes de que los nuevos diputados opositores asumieran sus bancas. Arce interpretó esta maniobra como una acción deliberada para “evitar que voces disonantes se hagan oír en el recinto” contra las asignaciones de fondos. En este contexto, tildó de “burla” y “chanta” la decisión de destinar solo el 5% del presupuesto para el Departamento San Martín, una zona con graves carencias en salud, seguridad y educación.





