Javier Milei expresó su gratitud hacia los legisladores que acompañaron la iniciativa y realizaron un reconocimiento especial a los gobernadores de provincias con perfil minero, entre ellos Gustavo Sáenz.
En una sesión maratónica que se extendió por más de diez horas, la Cámara de Diputados sancionó la modificación de la Ley de Glaciares con 137 votos a favor frente a 111 en contra. La nueva normativa redefine los conceptos de zonas glaciares y periglaciares, otorgando a las provincias la facultad de determinar qué áreas integran el inventario protegido. Este cambio normativo elimina las restricciones previas para habilitar actividades productivas, principalmente la minería , en zonas que quedan fuera del nuevo esquema de preservación.
El proyecto, impulsado por La Libertad Avanza , contó con el respaldo clave del PRO, la UCR y diversos bloques provinciales, mientras que el rechazo estuvo concentrado en Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y la Coalición Cívica. Desde el Gobierno destacaron que esta reforma busca garantizar la seguridad jurídica y devolverles a los distritos el poder de decisión sobre sus propios recursos naturales, eliminando lo que calificaron como “trabas artificiales” que impedían el desarrollo económico regional.
Tras la votación, la Oficina del Presidente emitió un comunicado celebrando el resultado y asegurando que la medida termina con “distorsiones ideológicas”. El presidente Javier Milei expresó su gratitud hacia los legisladores que acompañaron la iniciativa y realizaron un reconocimiento especial a los gobernadores de provincias con perfil minero, entre ellos Gustavo Sáenz (Salta) , Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy) y Alfredo Cornejo (Mendoza), por su papel fundamental en la viabilidad política de la reforma. Finalmente, el Ejecutivo subrayó que esta sanción representa una victoria frente a las agendas de “organizaciones extranjeras” y sectores ecologistas que, según el Gobierno, buscaban frenar el progreso del país. Con la implementación de este nuevo marco, que calificaron como “federal y técnicamente sólido” , Argentina apuesta por una política de explotación de recursos que el oficialismo define como soberana e inteligente, marcando un cambio de paradigma en la gestión del patrimonio ambiental y productivo nacional





