El referente libertario vinculó directamente la visibilidad de su caso con un intento de daño político hacia el espacio que lidera Javier Milei
El escenario político salteño se vio sacudido este miércoles durante la primera sesión ordinaria del Concejo Deliberante, cuando el concejal de La Libertad Avanza, Carlos Casasola, rompió el silencio tras la difusión de una denuncia en su contra por violencia de género. La presentación judicial, que incluye presuntas agresiones físicas y psicológicas, fue radicada en una dependencia policial de la zona norte y se encuentra actualmente bajo la investigación de la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género N°1.
Durante su descarga en el recinto, Casasola rechazó tajantemente las acusaciones y aseguró ser víctima de una campaña de desprestigio y un “linchamiento mediático” orquestado con malicia. El edil sostuvo que la información difundida es sesgada, ya que no se mencionó que él también presentó una denuncia contra su expareja. En su exposición, cuestionó lo que considera un tratamiento desigual del sistema judicial hacia los hombres, afirmando que “la palabra de uno parece valer más que la del otro por una mera cuestión de género”.
El referente libertario vinculó directamente la visibilidad de su caso con un intento de daño político hacia el espacio que lidera Javier Milei. Según Casasola, su vida privada está siendo utilizada como una herramienta de ataque, calificando el episodio como una “operación política” más que una búsqueda genuina de justicia. Pese a la gravedad de los cargos, el concejal evitó dar detalles específicos de las actuaciones judiciales, argumentando respeto por la división de poderes y por los diez años de relación compartidas con la denunciante.
La tensión en el cuerpo deliberativo aumentó con la intervención de la concejal Malvina Gareca, quien solicitó formalmente la conformación de la Comisión de Disciplina y Juicio Político para abordar la situación de su par. Gareca enfatizó la necesidad de que quienes ocupan una banca estén a la altura del cargo y reclamó que los partidos políticos reflexionen sobre estas problemáticas, señalando que no debe permitirse que sean las mujeres que terminen siendo expulsadas de los espacios de participación.
Hacia el cierre de su intervención, Casasola se puso a disposición de la Justicia y ofreció a sus colegas revisar la documentación que respalda su versión, afirmando que su verdad “está en los papeles y no en chimentos de pasillo”. Mientras tanto, la investigación judicial sigue su curso, y el Concejo Deliberante deberá definir en los próximos días si da lugar al pedido de juicio político, en un clima de creciente incertidumbre institucional.





