Hugo Passalacqua (Misiones) y Gustavo Sáenz (Salta) encabezarán el lanzamiento de “Argentina Federal” en el Congreso.
En un movimiento estratégico que busca torcer la balanza de las negociaciones con el Gobierno Nacional, los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua, y de Salta, Gustavo Sáenz, presentarán formalmente en la Cámara de Diputados el relanzamiento de su bancada parlamentaria bajo el nombre de “Argentina Federal”.
La presentación se dará minutos antes del inicio de una sesión crucial en la que el oficialismo pretende avanzar con dos proyectos económicos centrales para la gestión libertaria. Tras el anuncio, los legisladores entregarán la notificación formal al presidente de la Cámara baja, Martín Menem.
El armado y las bancas El espacio estará presidido por el ex gobernador misionero y actual diputado Oscar Herrera Ahuad. En su núcleo inicial contará con 4 diputados por la provincia de Misiones; 3 diputados por la provincia de Salta y 2 ex libertarios formoseños (Claudio Álvarez y Gerardo González), integrados bajo la órbita de Sáenz.
Asimismo, la conducción del espacio mantiene negociaciones avanzadas con los mandatarios Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), quienes aportan tres legisladores cada uno, lo que podría ampliar significativamente el volumen político de la bancada.
Una postura pragmática: “Una ley por otra ley”
Desde el entorno de los mandatarios provinciales aclararon que el espacio no se posicionará como una oposición destructiva, pero advirtieron que tampoco habrá un acompañamiento a “libro cerrado”. La nueva etapa parlamentaria estará signada por la negociación directa y la exigencia de concesiones tangibles para las provincias.
“Vamos a discutir políticas públicas. La lógica es dejar atrás los acuerdos sostenidos en promesas o en el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y poner condiciones concretas para cada votación: una ley por otra ley”, sintetizó un referente de la negociación.
Con esta movida, el bloque de gobernadores del Norte busca consolidar un núcleo de poder clave en la Cámara de Diputados que fuerce a la Casa Rosada a pactar beneficio por beneficio en cada debate legislativo.





