La nueva bancada responderá de forma directa a la conducción de los mandatarios y alterará el esquema de alianzas con el que venía articulando la Casa Rosada.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, protagonizó un nuevo desplante a la gestión nacional de Javier Milei al anunciar sobre el creciente impacto de la crisis social y económica en las provincias del norte argentino. Durante una serie de negociaciones para la implementación de un subsidio energético para las zonas cálidas del país, el mandatario salteño comentó el desfasaje en las prioridades oficiales con la frase: “Los tiempos de Milei no son los tiempos de la gente”. Sáenz alertó sobre el deterioro del empleo, la caída del consumo y el traspaso masivo de familias del sector privado al sistema de salud y educación pública, lo que obligó a las administraciones provinciales a absorber responsabilidades con recursos acotados.
En su diagnóstico, el jefe provincial rechazó la retórica oficialista sobre la reducción del Estado y enfatizó que una presencia estatal activa es indispensable, especialmente en regiones históricamente postergadas por miradas centralistas. A causa del aumento en los índices de morosidad y del endeudamiento familiar, la provincia de Salta debió poner en marcha planes de asistencia para frenar el agravamiento financiero de los hogares. Ante este panorama, los gobernadores del Norte Grande insistieron en reclamar la equiparación de beneficios tarifarios para los usuarios expuestos a temperaturas extremas.
Nuevo bloque
La tensión política tendrá una repercusión directa en el Congreso de la Nación tras la reconfiguración del mapa parlamentario impulsada de forma conjunta por Sáenz y el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua. En el marco del quiebre político entre Passalacqua y el referente histórico del Frente Renovador de la Concordia, Carlos Rovira, el hasta ahora bloque Innovación Federal cesará su actividad para dar lugar a un nuevo espacio legislativo. Esta nueva bancada responderá de forma directa a la conducción de los mandatarios de Salta y Misiones, alterando el esquema de alianzas con el que venía articulando la Casa Rosada.
El nuevo bloque mantendrá la estructura principal de legisladores, integrada por cuatro representantes misioneros (Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik) y tres salteños (Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega). La presidencia del espacio quedará a cargo del ex gobernador Herrera Ahuad, en reemplazo de Arrúa. Asimismo, el espacio excluyó de sus filas a los diputados de perfil exlibertario Claudio Álvarez y Gerardo González, bajo el argumento de que la prioridad exclusiva de la bancada debe ser la defensa irrestricta de la agenda federal y las economías regionales.
Este reposicionamiento político ya dio sus primeras señales de alerta para el oficialismo durante la reciente discusión parlamentaria de la Ley de Tierras, donde la negativa conjunta de salteños y misioneros obligó al Gobierno a retirar capítulos clave del proyecto sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La conformación de este bloque acentúa la presión hacia la administración libertaria en vísperas de debates de alto impacto técnico y fiscal, marcando un límite en las negociaciones entre el Ejecutivo nacional y las provincias del norte.





